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Aprende a preparar la auténtica salsa habanera de Quintana Roo paso a paso. Receta tradicional con chile habanero fresco, jitomate asado y naranja agria.
El chile habanero de Quintana Roo tiene algo que no tiene ningún otro: el suelo calcáreo de la Península de Yucatán y el clima tropical húmedo le dan un aroma frutal y cítrico que no se encuentra en habaneros de otras regiones. Esta receta respeta eso. Sin atajos.
Calienta un comal o sartén grueso a fuego medio-alto sin aceite. Coloca los chiles habaneros, los jitomates, la cebolla y el ajo directamente sobre el comal. Ásalos girándolos cada 2 minutos hasta que tengan manchas negras por todos lados — eso concentra el sabor y le da profundidad a la salsa.
El habanero se asa en unos 8 minutos. Los jitomates necesitan 12-15 minutos. El ajo, unos 6 minutos.
Advertencia: Al asar habaneros se liberan aceites capsaicinoides al aire. Asa en un espacio ventilado y evita acercar la cara al vapor.
Coloca todos los ingredientes asados en la licuadora junto con el jugo de naranja agria. No quites las semillas ni las venas del habanero — es ahí donde vive la mayor parte del picor y el sabor. Licua a velocidad alta por 30 segundos hasta obtener una mezcla homogénea.
Si prefieres una salsa menos picante, retira las semillas de la mitad de los chiles antes de licuar.
Este paso marca la diferencia entre una salsa casera ordinaria y una salsa de verdad. Calienta el aceite en una olla pequeña a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté muy caliente, vierte la salsa de golpe — va a burbujear intensamente, es normal. Revuelve constantemente durante 5 minutos. Este proceso se llama "freír la salsa" y es técnica estándar en la cocina yucateca.
Añade la sal, prueba y ajusta. La salsa debe quedar ligeramente más salada de lo que quieres comer, porque al enfriarse los sabores se suavizan un poco. Deja enfriar completamente antes de envasar.
Guarda en un frasco de vidrio esterilizado en el refrigerador. Dura hasta 3 semanas en frío. Para conservación más larga, puedes agregar 2 cucharadas de vinagre blanco al momento de licuar.
El habanero yucateco tiene Denominación de Origen desde 2010. Los suelos calizos de la región — llamados "kancab" en maya — le dan al chile un pH particular que potencia su contenido de capsaicina y sus compuestos aromáticos. El resultado es un picor intenso pero con una nota frutal característica que ningún otro chile habanero del mundo tiene.
En Capsico cultivamos exclusivamente en este tipo de suelo, sin intermediarios, para que llegue a tu mesa con toda esa identidad intacta.